
La expresión “cazurro limítrofe” la aprendí en este libro (La sombra del viento, 2001) entre sonrisas y con gran expectación ante lo que es obvio pero no se ve. Y es que incluso para llevar el apelativo de “malo” se requiere de cierto razonamiento e inteligencia. Si no se cumplen estas premisas, pasamos a ser aprendices de malos, o, lo que es lo mismo, tonto, o, en terminología de Ruiz Zafón, cazurro limítrofe que habla con prepotente sabiduría de lo que no sabe, y critica lo que desconoce aún más. Sinceramente, me quedo con los malos antes que con los imbéciles.
- Es que la gente es mala.
- Mala no -objetó Fermín-. Imbécil, que no es lo mismo. El mal presupone una determinación moral, intención y cierto pensamiento. El imbécil o cafre no se para a pensar ni a razonar. Actúa por instinto, como bestia de establo, convencido de que hace el bien, de que siempre tiene la razón y orgulloso de ir jodiendo, con perdón, a todo aquel que se le antoja diferente a él mismo, bien sea por color, por creencia, por idioma, por nacionalidad o, como en el caso de don Federico, por sus hábitos de ocio. Lo que hace falta en el mundo es más gente mala de verdad y menos cazurros limítrofes.
La maldad requiere de un cerebro con conocimiento de causa y la inteligencia necesaria para usarlo, lo otro es eso y hacía falta una expresión que lo denominara, esta es tremendamente acertada.
ResponderEliminarUn besito y buen finde amiga
Marisa,
ResponderEliminar¿A cuántos cazurros limítrofes hemos conocido?
Creo que demasiados.
Muy interesante lo que nos cuentas.
Besos y buen finde.
También yo prefiero a los malos que a los imbéciles.
ResponderEliminarEstupenda entrada.
Un abrazo, Marisa
40AÑERA:
ResponderEliminarEfectivamente amiga, sólo los inteligentes pueden ser malos, lo otro...es sólo mera aproximación.
Un beso y buen fin de semana también para ti.
AIRAMA:
ResponderEliminarjeje, bien sabemos las dos de lo que hablamos...por eso es necesario despertar su inteligencia ;-)
Besos y buen fin de semana, MªJosé.
MILU:
ResponderEliminarNo hay duda de ello, al menos se puede jugar al ajedrez con ellos,jeje.
Un fuerte abrazo, Milu.
Gran cita, Marisa. De una gran precisión: quizás sea lo más temible, los que ni siquiera se plantean sus comportamientos dando por segura su bondad.
ResponderEliminarAbrazos, Marisa
Fermín Romero de Torres, uno de mis personajes favoritos, al igual que el libro.
ResponderEliminarMás razón que un santo el hombre, aunque por desgracia abundan los segundos. Y en exceso.
Besos
XIBELIUSS:´
ResponderEliminarLos que no dejan espacio al error en sus vidas engendran mucho temor, Xibeliuss, estoy contigo, y, por supuesto, hacen gala de muy poca inteligencia. Una forma de aprender y avanzar (no la única) es a través del conocimiento y subsanación del propio error.
Abrazos y buen fin de semana.
ANJANA:
ResponderEliminarA mí también me gustó mucho el libro, sobre todo por el ambiente que sugiere y por una trama bien trazada (aunque no lo sitúo entre mis favoritos, todo sea dicho).
Tienes razón, abundan los segundos; la esperanza que queda es que reconozcan su identidad de "cazurros limítrofes" y la abandonen para pasar a ser "malos inteligentes" (todo un honor...)
Besos y buen fin de semana.
Bueno, no hay opción: entre cazurros limítrofes o malos, malos. Además, "la imbecilidad es asesina" (Camus)
ResponderEliminarUn abrazo de los buenos, amiga querida :)
REL:
ResponderEliminarBuena frase la de Camus, añadiría "asesina del conocimiento, el amor y la tolerancia".
Siempre enriqueciendo mis entradas, Roberto.
Un beso muy fuerte, querido amigo.
Para ser malo, sin duda hay que ser muy inteligente. Ojalá pudieramos borrar todos estos terminos.
ResponderEliminarUn abrazo
CARMELA REY:
ResponderEliminarTienes razón, lo ideal sería que no existieran ni malos inteligentes ni cazurros limítrofes, pero desgraciadamente, fuera de utopías, es una realidad que nuestro mundo se rige por la ley de la selva, y el ser humano es experto en desarrollar su instinto de protección y supervivencia. Somos una especie animal más, y la más depredadora...
Gracias por tu visita y tu comentario, Carmela.
Un fuerte abrazo.
Bueno, por la definición, imbécil o cafre parece que no soy pero... de ahí a ser bueno. Creo que me falta mucho.
ResponderEliminarMoverme por instinto, me muevo, en cuanto a ser depredador... uff... me suena dentro de mí, la melodía de aquella serie de "El hombre y la tierra"
Verás como al final, soy un imbécil.
La ignorancia es muy osada y por tanto peligrosa, la maldad en si es incluso necesaria porque no concibo un mundo sin buenos y malos. Todo cazurro limítrofe es un ignorante por definición y lo que no entra en su cabeza, es que no tenga razón.
ResponderEliminarAlguien malvado sabe si tiene o no razón, un ignorante no lo sabe, lo asume y eso me suena a dogma de fé, algo que me da escalofríos sólo de oirlo.
Que tengas una bonita semana , besotes con bufanda y guantes.
Ah, por fin he vuelto a crear una nueva lista de libros, si entras en el perfil, búscate los libros del pintor ciego, son los que me he zampado en el último mes.
Marisa: Quizá haya demasiada inteligencia en el mundo, en esta secta poderosa que desconocemos y rige nuestras vidas…Pero es cierto, que el rebaño manso de idiotas “las masas siempre se equivocan”, siguen impulsos dogmáticos, totalitarios y desenfrenados que arrasan sin saber ni preguntar, y eso es algo similar al horror nazi, por citar alguna barbarie en la historia…Abrazos concienciados de verdades no absolutas
ResponderEliminarODISEO DE SATURNALIA:
ResponderEliminarCreo que tienes los altavoces apagados, Odiseo, todas las mañanas suena la melodía de un nuevo capítulo de "El hombre y la Tierra", aunque...como dijo Aquélla..."quizás sea mejor pensarlo mañana..."
(En el misterio no puede haber imbecilidades, si acaso, alguna flor traída del más allá)
Besos y buen domingo (bis).
ÁNGEL IVÁN:
ResponderEliminarHas mencionado una frase que adoro: "la ignorancia es muy atrevida". Creo que resume muy bien esta cita de Ruiz Zafón.
Curiosearé esa lista de libros que te han tenido absorto este mes, teniendo en cuenta quien los ha leído ya es una referencia de calidad.
Buen domingo.
KIMBERTRANCANUT:
ResponderEliminarPues yo creo, Kim, que no hay tanta inteligencia en el mundo, es más, para ser más precisos, creo que no interesa que haya demasiada inteligencia en el mundo, no sea que a las masas les dé por pensar y rompan desencantados sus lazos de sumisión a los Inteligentes.
Me gustan tus comentarios, me gusta tu compromiso social, siempre desde una inteligencia tolerante.
Abrazos y verdades no absolutas.
Si es que son mucho más peligrosos los tontos que los malvados, los primeros ni razonan ni realmente sienten o padecen; con los segundos siempre cabe un acuerdo o negociación, solo es preciso convencerles de la ventaja de ello.
ResponderEliminarEl arte de la perversidad no está al alcance de cualquiera. Como cualquier otro artista, el que quiera ejercer de malo, no sólo deberá tener ciertas cualidades innatas, sino que deberá aprender a utilizar su inteligencia (¡al menos para que no le pillen!).
ResponderEliminarBesossss.
Primero te felicito por la foto de Madeira que hermosa y segundo siempre hay tiempo para todo incluso para escribir hasta de los imbeciles...
ResponderEliminarPILAR:
ResponderEliminarCreo que lo has descrito muy bien...Sin comentarios.
Saludos.
ANIKI:
ResponderEliminar"El arte de ser malo"...sin duda requiere de mucha inteligencia; no lo es quien quiere, sino quien puede... Dotes innatas, quizás...
Besos.
EDU:
ResponderEliminarMe alegro de que te guste la foto de Madeira. Es una lástima que no se hiciera con el instrumento adecuado pero...no quedó mal, no (Tus fotografías también son de una belleza muy personal).
Pues llevas razón, no me había percatado de ello pero parece ser de que dispongo de tiempo hasta para escribir de los imbéciles,jajaja; acabo de creerme que me organizo bien, porque trabajo no me falta...
Bienvenido al blog.
Un saludo.
Entre malvados y tontos inquietante, te queda
ResponderEliminarmuy bien el relato.
siempre es un placer pasar por tu casa.
que tengas una feliz semana.
un abrazo.
¿No dicen que la ignorancia es atrevida? Es cierto hay que tener cuidado con los "cazurros imbéciles". Gracias por rescatar esta cita de Ruiz Zafón.
ResponderEliminarRICARDO MIÑANA:
ResponderEliminarMe alegro de que te haya gustado.
Un abrazo y feliz semana también para ti.
VALVERDE DE LUCERNA:
ResponderEliminarSí, hay que tener mucho cuidado con la ignorancia, la incultura, la intolerancia, el fanatismo, la prepotencia, en definitiva, con la imbecilidad.
Gracias a ti por tu visita.
Un abrazo.
Del malo se espera siempre lo peor. El imbécil integral es más impredecible, nunca sabes con qué te puede saltar. De cualquier forma, lo que necesita esta sociedad es más gente buena, que es lo verdaderamente difícil, lo que más exige. A ser malos todos podemos jugar en un momento dado...
ResponderEliminarCazurro limítrofe, jeje... Está curiosa la denominación. Un beso y buena semana, Marisa. Y por si acaso, ten cuidado también con los malos ;-)
PD: A mí me gustan los malos de película. Los que vemos a diario en el mundo real, normalmente, me resultan patéticos.
KINEZOE:
ResponderEliminarBuena apreciación, Kine: son más temibles los imbéciles que los malos, por su alto grado de impredecibilidad.
He leído tu enlace, no sabía que tenías una entrada con asunto similar (aún no había descubierto tu blog), y vuelvo a darte la razón: todos en alguna ocasión pasamos de buenos a malos, o de malos a imbéciles o viceversa en ambos casos. En definitiva, ni malos, ni buenos ni imbéciles existirían, si no existiese su contrario. Todos son necesarios,jejeje.
Un beso (bueno) y feliz semana también para ti.
PD: A ti te gustan los malos de película. A mí los inteligentes, por tanto, también me gustan los malos, aunque sean de cortometraje ;-)
Está claro que para ser un buen malo hay que tener amueblado el cerebro, lo que no significa que el bueno no lo tenga pero, lo del cazurro limítrofe me parece una genialidad!!!
ResponderEliminarTodavía no he leido a Zafón. Ya ´se , es imperdonable!
Besitos
Una mala tarde la tiene cualquiera (no sé si habrás visto la peli "Un día de furia"). Aquel día, Marisa (el de esa entrada), tuve que canalizar mis emociones -mi exceso de adrenalina- a través del blog...
ResponderEliminarPor cierto, lo mío no tuvo nada que ver con hamburguesas, jeje...
Otro besito.
Gracias hermosa. Te recuerdo que está a la venta mi novela, Detrás de las sonrisas, en España.
ResponderEliminarhttp://www.mentiraysonrisas.blogspot.com/
Besos.
Pues yo diría que hay malos imbéciles y malos sumamente inteligentes. Quizás és más peligroso un malo inteligente por sus artes, aunque siendo imbécil perdido a saber lo que te puede caer.
ResponderEliminarSiempre he dicho que prefiero que mis hijos sean los malos de la clase que los tontos de la clase, si lo consiguen, es que no són imbéciles, y yo orgulloso de ello.
Un beso.
Debo empezar por disculparme por no haber leído a Ruiz Zafón pese a algunas sugerencias. Pero respecto a su razonamiento, por estas pampas varios hemos sugerido que en una categorización óntico-moral de la especie humana, se la podría dividir en tres: los buenos, los malos y los buenudos. El bueno es quien elige serlo pudiendo ser malo gracias a su inteligencia, pues para ser malo hay que tener un oceficiente intelectual alto. Y por último queda el buenudo (neologismo que une las palabras bueno con boludo, latiguillo multiuso de los porteños pero que significa tonto) que no tiene otra que ser bueno o cazurro limítrofe, como lo ha descripto Ruiz Zafón, dada su falta de inteligencia. Veo que en todos los continentes llegamos por distintos medios a descripciones similares jajajajajaja!! Muy simpático, me hizo reir. Besos.
ResponderEliminar¡¡Muy bueno!!
ResponderEliminarLo malo de los imbeciles, es que no se detienen a pensar, si está mal, esto o aquello, atacan, destruyen y al final cuando comprenden el daño causado... piden disculpas.
un beso.
mariarosa
Imagínense ustedes el cuadro –concluyó don Anacleto para consternación de todos.
ResponderEliminarEl epílogo de la historia no mejoraba las expectativas. A media mañana, un furgón gris de jefatura había dejado tirado a don Federico
a la puerta de su casa. Estaba ensangrentado, con el vestido hecho jirones, sin su peluca ni su colección de bisutería fina. Se le habían
orinado encima y tenía la cara llena de magulladuras y cortes. El hijo de la panadera lo había encontrado acurrucando en el portal llorando como un niño y temblando.
-No hay derecho, no señor-comentó la Merceditas, apostada a la puerta de la librería, lejos de las manos de Fermín-. Pobrecillo, si es más bueno que el pan y no se mete con nadie. ¿Qué le gusta vestirse de
faraona y salir a cantar? ¿y qué más dará? Es que la gente es mala.
(...)
-No diga usted majaderías. Lo que hace fata es un poco más de caridad cristiana y menos mala leche, que parece esto un país de alimañas –
atajó la Merceditas-. Mucho ir a misa, pero a nuestro señor Jesucristo aquí no le hace caso ni Dios.
-Merceditas, no mentemos a la industria del misal, que es parte del problema y no de la solución.
(….)
Es cierto en el libro, lo leí en el verano de 2005, concretamente el capítulo 19 (lo he buscado en internet), acaba con la conclusión de que es peor ser corto de entendimiento con aspiraciones que ser malo, tal como la iglesia nos ha considerado y juzgado a lo largo de los siglos (espero no molestar con mi comentario). Me gustó mucho este libro.
saludos.
Los tontos pueden pasar por malos, pero claro, por "malos tontos". Los malos, los auténticos, los inteligentes se metamorfosean según vengan dadas. Véase Saulo de Tarso, pasó de malo a bueno, o Judas de bueno a malo...y hasta el propio Lucifer...Esos son los malos que molan ¿a ti no, Marisa?...Y como ya has dejado dicho, se puede jugar al ajedrez con ellos...
ResponderEliminarUn besazo lleno de "malicia".
JO GRASS:
ResponderEliminarHas hecho una precisión importante: para ser malo hay que tener amueblado el cerebro, pero eso no significa que los buenos lo tengan sin muebles...Buen matiz.
No es imperdonable que no hayas leído a Ruiz Zafón. Yo he leído varios libros de él y....con todos mis respetos hacia su persona, sólo me quedo con este que, por otra parte, me pareció maravilloso.
Besos y buena semana, Jo.
KINEZOE:
ResponderEliminarQuerido Kine:
Desconocía la película "Un día de furia", pero, después de haber visto un vídeo de ella gracias a tu enlace (merÇi), primero ya estoy deseando localizarla y verla y, segundo, el hombre de la hamburguesería no es que tuviera una "tarde mala", es que le dieron la tarde... Hay situaciones que te desesperan, provocadas por esos "cazurros ´limítrofes" o "imbéciles", en los que llevas razón y su imbecilidad te desespera; pero yo no les respondería con una escopeta, como en la peli, (te pones a la misma altura que ellos), utilizaría otras armas: la inteligencia, que puede herir mucho, mucho más que cualquier arma.
Además, es más elegante...y hablando de elegancia, no sé lo que te pasaría en tu entrada "Todos podemos jugar" (me quedo con una curiosidad gatuna enorme, aunque ya sé al menos, que no tuvo que ver con hamburguesas,jeje), pero echaste mano de una elegancia en tu entrada, que sólo hay que leerte para comprobarlo...Inteligencia en estado puro ;-)
Me ha gustado mucho tu comentario.
Un besote inteligente para un hombre inteligente.
Querida Marisa :
ResponderEliminarComo me ha gustado tu entrada de hoy. A riesgo de resultar presuntuosa (Nada mas lejos de mi intencion ) , comparto una reflexion personal al respecto "Es una pena que la estupidez no produzca dolor"
¿Te imaginas lo util que seria? Pensariamos algo asi como "Huy , que me esta doliendo x , eso debe ser que lo que estoy haciendo-diciendo es una estupidez, mejor me lo pienso otro ratito"
El mundo seria mas aburrido , cierto. Pero menos estupido.
Besitos.
Hola Marissa. como estas gracias por permitirme estar aqui, bella entrada acerca del libro la sombra del viento. estoy por terminarla y es un libro tan maravilloso que jamas haya leido. me enamore desde el comienzo desde su primer capitulo me ha fascinado .
ResponderEliminares una trama tan interesante que te lleva a mundos que solo imaginarlos te heriza la piel.
tu blog siempre tan bello y me agrada venir aqui cuando puedo.
un beso enorme,
¯`♥´¯)
`*.¸.*´
¸.•´¸.•*¨) ¸.•*¨)
(¸.•´ (¸.•´.•´¸¸.•¨¯`♥
Buda decía que el mayor de los males era la ignorancia...
ResponderEliminarInteresante reflexión nos has dejado Marisa.
Un fuerte abrazo.
Luce interesante ese libro! Sostengo que se necesitan más personas conscientes de sí mismas, personas de acciones pasadas por el filtro de la reflexión antes que la carencia de idea, personas con objetivos claros, ubicadas en su tiempo y en su espacio, conscientes de sus alcances y sus limitaciones, de la necesidad de armonía cuando se trata de vivir en sociedad (es decir, en todo momento, je) Así que sí, yo también prefiero seres malignos a seres imbéciles! Cordiales señales de fraternidad!
ResponderEliminar...:
ResponderEliminarFelicitaciones por tu novela "Detrás de las sonrisas".
Un saludo.
JOSEP CAPSIR:
ResponderEliminarHay de todo, Josep, sólo que los "malos imbéciles", pienso que tienen más de lo segundo que de lo primero.
No sé, no sé, eso que me dices de tus hijos. En tu caso, yo preferiría que fueran buenos e inteligentes (pero claro, mi óptica no es de madre, sino de profe, jeje).
Besos, crak.
JAVIER F.NOYA:
ResponderEliminar"Buenudo"...me ha gustado la palabra de tu Argentina, Javier, y tu etimología de neologismo (bueno-boludo). Últimamente estoy en mis clases, analizando el español de América, y te agradezco la aportación, creo que esta palabrita vuestra es necesario e inteligente que la conozcan,jeje.
Sí, en todos los continentes llegamos a descripciones similares con la varita mágica de nuestra lengua.
Un fuerte beso.
MARIAROSA:
ResponderEliminarNo siempre piden disculpas al final, amiga; en algunos casos, el sedentarismo de sus neuronas no les llega para comprender que las tienen que pedir.
Me alegro de que te haya gustado.
Un fuerte abrazo.
LEMAKI:
ResponderEliminarLemaki, nada de molestar, al contrario, la selección de citas del libro que has hecho me parece magnífica.
La brutal paliza que recibe Federico, no es más que una prueba evidente de esa imbecibilidad que caracteriza a los intolerantes, a los que no ven lo que tienen más allá de sus narices, a los que no conocen nada pero saben de todo, a esos "cazurros limítrofes" a los que se refiere Ruiz Zafón, que te desesperan por su absoluto anafalbetismo social y moral.
En cuanto a : "Mucho ir a misa, pero a nuestro señor Jesucristo aquí no le hace caso ni Dios.
-Merceditas, no mentemos a la industria del misal, que es parte del problema y no de la solución"...Me parece de un atino perfecto, Lemaki (sólo hay que recordar la visita del Papa a España y su discurso de intolerancia en estado puro y duro).
Ahora soy yo la que añade que espero no molestar con mi comentario,jeje...sé que a los malos, no les molestará ;-)
Gracias por tu espléndida aportación.
Un beso.
MARIÁN:
ResponderEliminarMuy acertado tu comentario: los tontos jamás serán malos, mientras que los malos serán tontos o malos cuando les venga en gana dependiendo de las circunstancias,jaja.
El poder camaleónico de la inteligencia, querida amiga.
Besos, pero se me antojan buenos (siempre desde la maldad, claro ;-)
PRUNUS AVIUM:
ResponderEliminar¡Has estago genial, Prunus! jajaja, esta vez te has superado a ti misma.
Si la estupidez produjera dolor como dices, menudo agujero económico para la Seguridad Social: cientos de infinitas colas de estúpidos esperando consulta,jajaja
Aunque la idea me encanta, desde luego: estupidez al cuadrado = dolor de muelas multiplicado, jajaja, buenísimo....
Eres increíble. Besitos
SILENCIO DE LA NOCHE:
ResponderEliminarEl placer es mío porque estés aquí.
Comparto tu opinión: este libro (aparte de ser un nº 1 en ventas, y todos sabemos lo que eso significa, ejem,ejem), es maravilloso; te transporta a rincones donde la imaginación puede volar (no con todos los libros de Ruiz Zafón que he leído, me ha ocurrido eso, más bien, en absoluto).
Gracias por tu visita, por tu tiempo y tu comentario.
Un beso y un fuerte abrazo.
ADRIANA ALBA:
ResponderEliminarQuerida amiga:
La ignorancia es la madre de casi todos los males estúpidos de este tiempo... Estoy absolutamente de acuerdo contigo.
Un beso, bella Adriana.
EL SEÑOR DÁLTANOS:
ResponderEliminarPues estoy también completamente de acuerdo contigo. Más ideas, inteligencia y reflexión, menos estupidez e intolerancia. Fórmula vital sencilla, praxis complicada.
Estupendo tu comentario.
Besos fraternales.
Dentro del ser más abyecto, hay un momento, situación, palabra que despierta lo que parece un atisbo de ternura. Acaba de venir a mi memoria (últimamente tiene vida propia...)uno de los personajes más sanguinarios que haya leido. El juez Holden en "Meridiano de Sangre" novela llena de momentos terribles y aún así, ese hombre monstruoso en muchos sentidos es capaz de mostrarse delicado en el trato con aquello que sabe no le mostrará ningún tipo de sentimientos. Quizás por eso lo haga y quizás también ahí radique lo terrible de esta contradicción.
ResponderEliminarEn cambio otros nos encontramos cazurros por todas partes, aunque ellos no parecen saberlo aún.
¡Gran acierto en la frase!
MAVERICK:
ResponderEliminarLeyendo tu comentario me he preguntado si los malos no serán solo malos con aquellos que son buenos, y solo buenos con aquellos que les ganan en maldad.
Efectivamente, Maverick...quizás ahí radique la contradicción y la complementariedad de los contrarios....
Entre malos y buenos están...los cazurros límitrofes...con esos no hay nada qué hacer,jeje.
Un abrazo.
Hola Marisa te leo por culpa de Xibeliuss en esta entrada y planteas unos personajes que varían dependiendo del tiempo y su circunstancia.
ResponderEliminarSi lo vemos desde donde ellos tengan el poder, los menos recomendados serán los malos, me refiero para el resto.
Si los dos están aburridos y relajados, posiblemente sean los malos inteligentes los más dotados para jugar a algo.
Pero además está: que el título de imbécil viene dado por la genética, el título de malo es como una carrera se consigue a trabes de haber demostrado unos valores, en este caso negativos, estarás conmigo que es más denigrante el segundo caso.
Yo creo que te estás refiriendo al imbécil con poder, porque aunque te refieras a que en esta sociedad una masa votando puede ocupar el poder o dárselo a otro imbécil, no dejaría de ser un manejo o una incultura pero amiga Marisa eso serían otros lodos.
Yo que puedo estar rozando el título de imbécil, que por otro lado es el más generalizado, estaría en mejores condiciones para combatir a este, el otro y dadas sus condiciones me pillaría casi siempre.
A lo largo de mi vida he tenido pocos malos a combatir, intento marcar una distancia, si no la mantienes, con esta gente tienes que tirar de cuchillo y no está uno para ciertos trotes, puesto a elegir me quedo con los que me son más cercanos.
Saludos
JUNO:
ResponderEliminarBienvenido.
Tu comentario me ha parecido muy acertado y brillante.
Tienes razón en que los conceptos de "bueno" y "malo" son subjetivos ¿qué es realmente la maldad o la bondad? Contestar a esta pregunta es ya entrar en el terreno pantanoso de la filosofía, pero, a grandes rasgos, todos, al menos por intuición, sabemos lo que no está del todo bien o del todo mal.
Cuando hablo de los "imbéciles", ni que decir tiene que en absoluto me refiero a un problema de genética o enfermedad mental, nada más lejos de mi intención. Me refiero a lo que has definido tú muy bien "el imbécil con poder", que no es bueno ni malo, yo diría que sumamente peligroso. Aquel que hace de la intolerancia y la prepotencia, su lema de vida. A ese me refiero en concreto.
De todos modos, no creo en los términos absolutos y extremistas. Todos, alguna vez, hemos probado las mieles de la bondad, pero también hemos participado de esa maldad subjetiva, amén de ciertos ratos de imbecibilidad. En fin, que ninguno estamos libres para tirar la primera piedra...
Te agradezco tu visita y tu afortunado comentario. Un placer tenerte por aquí.
Un abrazo.
Marisa, paso a saludarte...como siempre un post con tanto que contar...
ResponderEliminarme ha encatado aquella diferencia entre aquel que hace el mal y el imbecil.. una explicacion digna de tus letras...
Te dejo un abrazo y mi deseo de dias de sol...
JALE
JAIRO ANDRÉS LOAIZA-ESPINOZA:
ResponderEliminarRecibo con agrado tus saludos, Jairo. La verdad es que Ruiz Zafón está muy acertado con esa diferenciación que hace de esos dos tipos sociales.
Recibe mi abrazo.
Amiga querida buen post, sobre la maldad en la vida hay gente mala y buena pero la maldad abunda por muchos rincones del mundo por desgracia.
ResponderEliminarFeliz fin de semana.
Abrazos de MA Marisa gracias por tu huella bloguera.
MA:
ResponderEliminarEsperemos que sea una maldad inteligente, es menos dañina que la que tiene vendas en los ojos.
Abrazos también para ti, MA