sábado, 25 de febrero de 2012

Soy un gato. Natsume Soseki.



SOY UN GATO

NATSUME SOSEKI

(Primera parte)


¿Qué les parece si vemos el mundo a través de los ojos de un lindo gato?

Natsume Soseki (Japón 1867 – Japón 1916) es el autor de esta exquisita novela que descubrí y adquirí en la última Feria del Libro de Madrid y que ya va por su 11ª edición.

Novelista, poeta y profesor de literatura inglesa, descendiente de una familia de samuráis venida a menos. Sus padres lo entregaron en adopción a uno de sus sirvientes a la edad de dos años (quizás este dato biográfico sea de interés para entender esa perspectiva tan peculiar de su protagonista, este simpático gato, cuando es abandonado tras nacer). Es uno de los escritores más importantes de Japón y de obligado estudio en la Escuela Secundaria; su obra Kokoro (1914) es considerada como El Quijote de los hispanohablantes y de obligada lectura en cualquier escuela japonesa actual. Por su importancia, el Gobierno japonés incluyó en 1984 su efigie en los billetes de 1000 yenes.





Soy un gato, aunque todavía no tengo nombre. No sé dónde nací. Lo primero que recuerdo es que estaba en un lugar umbrío y húmedo, donde me pasaba el día maullando sin parar. Fue en ese oscuro lugar donde por primera vez tuve ocasión de poner mis ojos sobre un espécimen de la raza humana.

De esta forma comienza esta sorprendente novela, Soy un gato (1905). No se fíen de la simpleza del título ya que la obra en sí encierra cierta complejidad. Con ella despega la carrera literaria de Natsume Soseki. Soy un gato, comenzó  siendo unos relatos cómico-satíricos por entregas que aparecieron en revistas literarias japonesas del momento para terminar por publicarse en formato novela en 1905. Se trata de una descarnada, despiadada, humorística, ácida, desternillante  y sabia crítica del Hombre en general, y de la burguesía Meiji en particular, no exenta de cierta desconfianza por la cultura y progreso entrante de Occidente frente a la defensa del patrimonio ancestral de Oriente.

La sociedad va a ser escudriñada milimétricamente bajo los ojos de un lindo gatito sin nombre, sabio y sabiondo, que escucha conversaciones, presencia ciertos comportamientos humanos, se cuela en los lugares que le apetece y sufre la convivencia con sus amos. Todo este material le servirá para, humorísticamente, hacer una punzante y acertada crítica de las lacras del ser humano, de su egoísmo, de su engreimiento, de su frialdad, de su ignorancia, de su frivolidad y de su crueldad instintiva. Entre carcajada y carcajada que nos provoca el felino, el autor suscita en el lector una amarga sonrisa ya que no es difícil encontrarse reflejado en esos comportamientos tan detestables y absurdos como reconocibles.


Natsume Soseki

Son muchas las ocasiones en las que el dulce gatito increpa sobre el egoísmo humano. Escuchen esta:

Viviendo como vivo entre humanos, he de decir que cuánto más los observo más obligado me siento a constatar su egoísmo. Eso es cierto especialmente en lo que se refiere a esas niñas maléficas con las que duermo. Cuando se les antoja, me ponen cabeza abajo, me tapan la cara con una bolsa de papel, me lanzan por ahí y a veces me encierran en el fogón de la cocina. Pero como sea a mí a quien se le ocurra hacer una travesura, por pequeña que esta sea,  no duden que la casa entera se unirá para perseguirme por todas partes hasta darme caza.

Del inevitable egoísmo infantil pasa, como sin quererlo, al otro egoísmo, menos disculpable y completamente despiadado, del humano adulto:

La señorita Shirokun, la gata blanca que vive enfrente y a quien tanto admiro e idolatro, suele decirme cada vez que nos vemos que no hay criatura viviente tan despiadada como el ser humano. El otro día, sin ir más lejos, dio a luz a cuatro preciosos gatitos. Pero no habían pasado ni tres días cuando el shosehei de su casa los agarró a todos y los tiró al estanque que había al lado de su casa. Shirokun me narró toda la escena entre lágrimas, y me aseguró que si queríamos aspirar a disfrutar de algo de vida familiar, era imprescindible que nosotros, los felinos, entabláramos una guerra total y sin cuartel contra los humanos. Nuestra única alternativa era exterminarlos, acabar con ellos y con su raza entera, así de sencillo. Me pareció una propuesta bastante razonable a la luz de los acontecimientos.

Lógico. Nosotros obraríamos de igual manera si Ellos aniquilaran a nuestros retoños ¿no creen? Somos odiados por esta especie hasta tal punto de recurrir a la guerra y a la exterminación para librarse de nuestra tiranía. Confiemos en que no entren en conflicto armado de uñas y dientes que, peor o mejor, todos sabemos lo que eso significa.

¿Creían que los presumidos eran los gatos? Lean lo que piensan de nuestra presunción:

Si hay algo que odio en los humanos es que tiendan a crecerse en virtud de su extremada tendencia a la autocomplacencia, confiados como están en su fuerza bruta. A menos que aparezcan sobre la tierra unas criaturas más poderosas y crueles que ellos, no podremos saber hasta dónde podrán estirar, y estirar, y estirar su estúpida presunción antes de que se les rompa.




Este gato sin nombre intenta comprender a su amo, un maestro estúpido y malhumorado con el que convive, pero no lo consigue. ¿Es posible que tenga razón en su incomprensión? Juzguen:

No hay nada más difícil que intentar comprender lo que pasa por la mente de los seres humanos. El estado mental del maestro dista mucho de ser claro en estos momentos. ¿Está enfadado, está alegre, o es que busca consuelo en algún filósofo muerto? No podría decir si se burla de todo el mundo, o si anhela ser aceptado en su frívola compañía; si se pone furioso por alguna insignificancia, o se distancia de las cosas mundanas. Si nos comparamos con tales complejidades, los gatos somos tremendamente simples. Si queremos comer, comemos; si queremos dormir, dormimos. Cuando estamos furiosos, nos enfurecemos de verdad. Cuando maullamos, lo hacemos con toda la desesperación de la que somos capaces en nuestra aflicción. Por eso nunca escribimos nada en un diario. No tiene sentido. No hay duda de que los humanos como el maestro, con dos caras bien diferenciadas, se creen en la necesidad de llevar diarios con el fin de mostrar un carácter que frecuentemente ocultan al resto del mundo. Pero entre los gatos nuestras cuatro ocupaciones principales, a saber, caminar, sentarnos, permanecer en pie o tumbarnos, así como la más ocasional de evacuar, se hacen de un modo abierto. Nuestros diarios los vivimos y, en consecuencia, no tenemos necesidad de mantener un registro paralelo con el objetivo de mostrar nuestro verdadero carácter. Si tuviera que dedicar tiempo a escribir un diario, preferiría dormir en la galería.

Y ¿qué opinan los gatos sobre esa obsesión de los humanos sobre la propiedad privada? Me permito demandarles atención porque, en mi opinión, esta es la cita más bella y sublime de la novela:

Soy de la opinión de que el cielo se hizo para dar cobijo al acto creativo en sí, y la tierra para que las cosas creadas que permaneciesen en ella tuvieran un sustento con que sobrevivir. Incluso los seres humano que adoran discutir sobre todo lo discutible no podrán negar este hecho. Después, deberíamos preguntarnos cómo o con qué esfuerzo han contribuido los humanos a esa creación. La respuesta es clara: con nada. ¿Qué derecho asiste, entonces, a los humanos para apropiarse de las cosas que ellos mismos no han creado y que no les pertenecen? (…) Si la ley natural permite la propiedad privada de la tierra y la compraventa asignando un valor por metro cuadrado, es lógico que también se permita la partición del aire que respiramos y su venta por metro cúbico. Si no se puede negociar con la atmósfera y es ilegal la partición del firmamento, se debe deducir entonces que la propiedad de la tierra es irracional, y no algo natural. Esa es mi convicción, y por eso entro donde me da la gana.

Acaban de descubrir la explicación (más que lógica) de por qué siempre nos encontramos a un gato en el lugar más insospechado…


Y ¿qué opinan los gatos de Dios y de su creación, el hombre? :

Aunque los seres humanos atestan con su presencia cada rincón de la Tierra, no existen dos con la misma cara. Los elementos constituyentes de esas caras son fijos: dos ojos, dos orejas, una nariz, una boca. (…) a pesar de que las miríadas de las caras humanas sobre el planeta están construidas con el mismo material básico, el resultado final es de una infinita variedad. La reacción de la raza humana no es solo la de maravillarse ante la apariencia individual de cada uno de sus individuos, sino también la de admirar la increíble capacidad del Creador que, utilizando unos pocos materiales simples y uniformes, ha logrado producir una enorme cantidad de variantes, todas diferentes. (…) Es algo imposible de alcanzar para los pobres humanos, seres limitados, y es lógico que admiren ese proceso como un rasgo de divinidad atribuida a la omnipotencia del Creador. De ahí nace su interminable admiración por Dios. (…)

Sin embargo, si los mismos hechos se consideran desde el punto de vista de los gatos, la conclusión es la opuesta: Dios, si bien no del todo impotente, tiene al menos una capacidad limitada, incluso diría que adolece de cierta incompetencia. Su capacidad creativa no es mucho mayor que la propia de un hombre atolondrado. Se supone que dios creó tantas cosas como personas existen. Pero uno no puede evitar pensar que lo que ocurrió en realidad es que le faltó seguridad en el trazo. Al intentar crear a todos los seres humanos iguales partiendo de los mismos materiales, debió de encontrar la tarea imposible y, en consecuencia, produjo una larga serie de modelos que Él quería iguales, pero que finalmente derivaron en un desorden de proporciones bíblicas. (…) Sin saber a ciencia cierta cuáles eran sus objetivos cuando puso en marcha la creación, solo se puede decir que la variedad de caras humanas puede ser un argumento tanto para apoyar su omnipotencia como para demostrar su incompetencia.

“Le faltó seguridad en el trazo…” No creo que Soseki tuviera ninguna intención atea en este asunto pero sí una intencionada y sagaz crítica de nuestras imperfecciones. En cualquier caso, la carcajada la ha conseguido. Y, si no hemos tenido suficiente, insiste de manera histriona en el asunto, poniendo de manifiesto nuestra profunda intolerancia ante lo que nos rodea a través de los dulces ojos del gatito que no ve los nuestros con tanta amabilidad:

Consideremos ahora los ojos de que Dios dotó a los humanos: Los empotró por pares en la superficie plana de la cara de sus propietarios y, por tanto, imposibilitó que pudieran enfocarse simultáneamente hacia el lado derecho y el izquierdo de la misma. En consecuencia, los ojos de los hombres son incapaces de captar de una sola vez más de un objeto en un momento concreto. Siendo incapaces de ver en conjunto, incluso en lo referido a los hechos cotidianos que les afectan, no es de extrañar que se centren en los aspectos unidireccionales de la realidad, y tampoco es extraño que caigan rendidos de admiración por su Creador.

No hago “más leña del árbol caído”, jejje.  Por hoy ha sido suficiente…
Seguiré con esta novela en una segunda parte  para no abusar (más que lo he hecho) de su atención lectora.


martes, 21 de febrero de 2012

No rechaces los sueños por ser sueños. Pedro Salinas.



Soñar es la forma que tiene el alma de atrapar lo que no existe. Y una vez atrapado, el sueño se hace carne, busca la piel en donde germinar. Sueño convertido en realidad, realidad que es un sueño. Los sueños jamás serán solo sueños si nunca se deja de amarlos y desearlos.  Completamente anticalderoniana,  les dejo con Pedro Salinas que se lo explicará mucho mejor...


PEDRO SALINAS
Largo Lamento (1975)

No rechaces los sueños por ser sueños.

Todos los sueños pueden
ser realidad, si el sueño no se acaba.

La realidad es un sueño. Si soñamos
que la piedra es la piedra, eso es la piedra.
Lo que corre en los ríos no es un agua,
es un soñar, el agua, cristalino.

La realidad disfraza
su propio sueño, y dice:
«Yo soy el sol, los cielos, el amor».
Pero nunca se va, nunca se pasa,
si fingimos creer que es más que un sueño.
Y vivimos soñándola. Soñar
es el modo que el alma
tiene para que nunca se le escape
lo que se escaparía si dejamos
de soñar que es verdad lo que no existe.

Sólo muere
un amor que ha dejado de soñarse
hecho materia y que se busca en tierra.

martes, 14 de febrero de 2012

PROLOPESCA


Psique reanimada por el beso de Eros (1793) 
Antonio Canova.


En aviso a los locos enamorados
que cegados por la lisonjera lengua de Cupido
se retiran de la batalla no vencedores, sino vencidos.


Soneto IV


PROLOPESCA

 En la noche de los siglos eterna
cabalga el jinete alado de acero,
ni es Cupido ni es Eros verdadero
sino nombre fraguado en brasa averna.

Fría hoja de afilada espada inverna
en  cintura de mortal caballero,
veneno cruel, corazón aranero,
dios creador de tempestad galerna.

Dichosos aquellos que te vencieron,
botín y derrota, en ti todo cabe,
cicatrices en corazas trajeron

pues no hay hoy quien sin que te odie te alabe.
Así lo dijo, así se lo dijeron:


miércoles, 8 de febrero de 2012

HÉRCULES Y ANTEO


Fotografía: Marisa Vegas

Fuente de Hércules y Anteo, Jardín del Parterre en el Palacio Real de Aranjuez (Madrid)

(Voces silenciosas III)


HÉRCULES Y ANTEO

Tú, Anteo,
 gigante de los griegos,  
morador de los desiertos de Libia,
hijo del dios del Océano, Poseidón,
y de la diosa de la Tierra, Gea.

¡No dejes de pisar la tierra!

Tú, Anteo,
fundador de Tingis,
 ciudad del Estrecho de Gibraltar
 a la que bautizaste con el nombre
de tu amante y amada mujer.
Esposa y ciudad,
 dominios prohibidos,
 sentenciados con la muerte
para quien traspasarlos osara.

¡No dejes de pisar la tierra!

Valientes mortales
 tus fronteras de Tingis desafiaron,
y sus cráneos
de argamasa te sirvieron
para ir construyendo el cruel templo
 prometido a tu padre Poseidón.

¡No dejes de pisar la tierra!

Tú, invencible gigante,
en la lucha siempre  el vencedor.
Derribado en batalla,
 el aliento de tu madre, la Tierra,
reanima tus fuerzas de coloso
 al instante de acariciarla.
A su lado,
la humillación del vencido jamás conocerás.
No te alejes de su piel.

¡No dejes de pisar la tierra!

Retaste a Hércules,
titánico error de tu vanidad.
Tres veces consiguió derribarte
mas tres veces la tierra te reanimó,
hasta que el hijo de Zeus descubrió
 la máscara de tu debilidad.
 Levantándote en vilo,
no permitió
que tierra en el combate tocaras,
  asfixiarte logró,
el aliento de tu madre se esfumó,
 el cordón umbilical lo sesgó.

¡No dejes de pisar la tierra!

Después de tu muerte,
Hércules a tu esposa Tingis tomó.
Mujer, ciudad y honor,
de todo te destronó.

¡No dejes de pisar la tierra!

Hoy, Anteo,
 descansas bajo un túmulo de tierra
que respiras,
que besas,
que ahoga cada poro de tu voz.
Nadie osa retirarla:
 la leyenda avisa al intrépido
que comenzaría a llover,
 diluvio eterno sin final,
hasta que el puñado de tierra
que arrancasen de tu tumba
volviese a yacer sobre tu piel.
La tierra que te dio la vida,
ahora la muerte te ha de devolver.

¡No dejes de pisar la tierra!

viernes, 3 de febrero de 2012

2º ANIVERSARIO DE "EL ESPEJO DE LA LUNA"



2º  ANIVERSARIO   DE    EL  ESPEJO  DE   LA  LUNA


Sé que huele a cera. Hoy en el blog hay dos velas encendidas.

Están colocadas encima de una enorme tarta rellena de mucho cariño, y cubierta con una deliciosa capa de afecto que es el de ustedes. La hemos confeccionado juntos siguiendo la receta tradicional del respeto, el trabajo, la ilusión, la crítica, la sensibilidad hacia lo que nos rodea y el ilimitado entusiasmo e interés que han ido dejando durante todo este año, y del cual estoy muy agradecida. Enseñar es mi trabajo, pero aprender es mi vida, y así lo he vivido a través de la generosidad de conocimientos que han ido dejando en sus comentarios hacia mis creaciones literarias.

Por ello, no voy a ser la única que apague esas velas pensando en un deseo. Les invito a que todos y cada uno de ustedes las apaguen conmigo y reciban ese deseo que anhelan y merecen.

Mientras llega, les dejo mi regalito: un vídeo que he confeccionado con mucho cariño, recordando todos esos momentos que hemos pasado juntos durante el año 2011. Les dejo de la mano y de la voz de Frank Sinatra y Audrey Hepburn. Espero que lo disfruten.






jueves, 26 de enero de 2012

VERDUGO DE LADRIDOS



Fotografía: Marisa Vegas

(Voces silenciosas II)


VERDUGO DE LADRIDOS

Convertido en verdugo de ladridos
por el bípedo racional,
sueñas el sueño soñado
 de la mejor amistad.

Cuidado han de tener
con quien prejuzga la libertad,
férreas cadenas en el cuello
acostumbra a colgar.


viernes, 20 de enero de 2012

LA PUERTA DEL MAR


Fotografía: Punta de San Lorenzo (Madeira). - Marisa Vegas


LA PUERTA DEL MAR

Anoche oí llorar al mar.

Las lágrimas de sus olas se recostaron en la piel de la playa, inquietas de insomnio, cenizas de soledad.

Amaneció la noche persiguiendo el azul aroma de huellas de salitre. Me llevó a la puerta del mar, a la gruta esculpida por labios oceánicos y por la lengua de fuego del volcán. Entre gemidos escollados en el acantilado le oí susurrar:

-      Acércate, mortal. Entra en mi profunda eternidad.



Queda inaugurada con esta entrada, una nueva etiqueta para este blog que llevo queriéndola llevar a cabo hace tiempo y que tendrá por título:

“Fotografías: voces silenciosas”

Los sentimientos, esas aguas silenciosas que discurren subterráneamente por las venas del alma, a veces son despertados por los latidos del corazón. Es entonces cuando de su aliento surge un poema, una canción, un cuadro, un cuento, una escultura… o una fotografía. El arte fue inventado para traducir el silencio de la emoción. Los sentimientos encontraron en estos instrumentos el mejor decodificador del alma humana y divina.

Es por ello por lo que bajo esta etiqueta recogeré fotografías propias que despierten a esos titánicos desconocidos, los sentimientos, tiranos de las lágrimas y las sonrisas, del miedo y del coraje, de la belleza y de lo execrable, de los recuerdos y de los sueños, y de todo aquello que late bajo la piel.

Escucharé lo que estas fotografías me susurren, poniendo voz a ese silencio que el eco escribe tras contemplarlas. Dos alfabetos, el de la imagen y el de la palabra, al servicio de un mismo sentimiento. La misma Torre de Babel construida con silencios (fotografías) y voces (palabras). Espero que lo disfruten tanto como yo.




sábado, 14 de enero de 2012

METAMORFOSIS DEL INFINITIVO



METAMORFOSIS DEL INFINITIVO


Voló el ser
      buscando al estar,
                imposible el hacer
                        era necesario el soñar.


Quiso el sentir
      mas no halló al encontrar,
             revolvió en el existir
                      pero acabó en el recordar.


Bebió en el vivir,
           se inundó en el confiar,
                      anegado en el sufrir
                              se ahogó en el amar.

Amaneció con el despertar
           confiando en el tener,
                  anocheció con el naufragar
                                a la deriva  del poseer.


Hoy camina en el deambular
            cercano al sobrevivir,
                  languidece con el pasar
                                amortajando al morir.



domingo, 8 de enero de 2012

LA BUENA NOCHEBUENA



Para todas las abnegadas madres que han hecho posible
que  la Nochebuena sea Buena de verdad
.

LA BUENA NOCHEBUENA 


Está sentada a la mesa. Junto a ella, su silencio.

Sus ojos cansados de inviernos gélidos observan y escuchan plácidamente las conversaciones de los comensales. No entiende muy bien lo que significa “es mejor el iphone que el ipad” o que el “IRPF nos dejará temblando este año”. Ella solo está pendiente de que las viandas pensadas desde hace días y preparadas desde hace horas,  estén perfectamente presentadas en la mesa y deliciosas para los paladares que las degustarán. Espera su beneplácito. Ese es el único premio que anhela.

Su hija mayor es la primera que alaba esa sopa de mariscos que ya es un exquisito clásico en Nochebuena. Ella sonríe y encuentra la excusa perfecta para integrarse en la conversación explicando los pormenores de tan deliciosa receta gastronómica. Se siente satisfecha ante la victoria de la primera batalla de la cena.



La preocupación la invade cuando su nuera rechaza, con amabilidad, el salmón con salsa de piñones que ha estado preparando toda la tarde. Su hijo menor lanza una mirada atravesada a su mujer mientras esta le responde en voz alta,  ya sabes que no me gusta el pescado. Si nunca te lo he visto probar, contesta él en defensa de ese cariño que sabe que su madre ha incluido como ingrediente principal del plato. No importa, responde la madre-suegra, también hay un segundo de carne ya pensado para aquellos que lo prefiráis. Ella, no solo ha elaborado la cena sino que ha previsto todos los imprevistos previsualizando lo imprevisible. El solomillo con arándanos llega a la mesa. No hay escapatoria, la nuera se lo come. Algunos, declarándose profundamente carnívoros, optan por degustar también el segundo manjar. Ella, se siente feliz mientras un brillo inunda sus ojos.

Se levanta mil veces de la mesa: el Albariño para el pescado, El Ribera de Duero para la carne. Yo no tomo alcohol, le dice su hija mayor, y tú deberías pasarte ya a la cerveza  ¿no te parece? , le dice al hermano que tiene al lado mientras este le mira con estupefacción. Y ella, la madre-suegra, se dirige a la cocina a por refrescos comodines como quien levanta la bandera de la paz. Ya que estás ahí, trae las pinzas para el marisco, le dice la otra hija rezagada en una nécora de los entrantes que se le está resistiendo. Y ella, mil y una veces más, con afán religioso, se apresura a contribuir con las bebidas y pinzas a esa felicidad de sus retoños.

Por fin se sienta ante la insistencia de su hija menor y se vuelve a sumir en la contemplación placentera de ver como su trabajo aún es útil para unos hijos que ya han volado de su regazo. Se vuelve a sentir madre.





Aún no ha llegado la hora del postre y el benjamín de un añito, cansado de ver cómo los mayores juegan al juego de comer que él aún no sabe jugar con precisión, amodorrado en unas horas en las que él ya está correteando con los angelitos y harto de que no le hagan caso, despliega sus armas de infante con un puchero compungido que acaba convirtiéndose en un profundo alarido. La madre-suegra-abuela, como si de una maratón se tratase, vuelve a levantarse de su silla antes que nadie y, esta vez, se arma de patitos cuack-cuack y de ositos amorosos que desatan dulces sonrisas en el nieto por el que bebe los vientos. Se te quedará frío el solomillo, le dice su hijo, pero ella está embelesada besando con ahínco esos carrillos rollizos de su nieto haciendo las delicias del niño. Lo toma en sus brazos, y el loco bajito se queda dormido. Ha sido una suerte, debe servir ya el postre.

Cuando llega con las piñas, turrones, mazapanes, polvorones y demás golosinas, descubre la amenaza de una batalla campal. Partidarios del nuevo gobierno y del gobierno extinto convertido en oposición se han reencarnado en sus propios hijos. Parece mentira, piensa mientras se muerde el labio inferior, todos educados de la misma manera y tan distintos en su forma de pensar… Rápidamente, lanza una bomba nuclear advirtiendo que si despiertan al benjamín tendrán que vérselas con ella. Nunca se firmó un tratado de paz con mayor rapidez…






El cava va dorando las largas copas mientras las burbujas se elevan hacia ese cielo de ilusiones. Todos las toman de la mano y las alzan. La madre-suegra-abuela no beberá ni una sola gota, jamás le ha gustado, pero de sus mejillas si brotarán gotas de alegría cuando oye el ruido de los brindis de sus hijos al unísono de sus risas que estallan como maravillosos fuegos artificiales en ese cielo de Nochebuena desde el que la mira y la besa el padre-suegro-abuelo.



sábado, 31 de diciembre de 2011

PAPEL, PLUMA Y TINTERO

                                                     

El tan espléndido como sorprendente blog de mi estimado Esteban, “Matinée de depravados”, solo se puede definir como lo hace el mismo autor:

No es poesía del siglo de oro, no es lírica creativa de la Ilustración o los poetas del Romanticismo, no es el tubo de ensayo roto de la rima contemporánea.
No es prosa realista, militante o suburbana. No son las tediosas crónicas que leyeron en taller, no es una bitácora, no son descripciones, no es tu boca, no es mi libro

En él podrán leer, si lo desean, un relato inédito de mi autoría, “Papel, pluma y tintero” con el que quiero dar la bienvenida al Don Año 2012. Mi agradecimiento anárquico a mi querido Esteban. “La Matinée” y “El Espejo”, hermanados desde ambos lados del Atlántico,  les desean un FELIZ AÑO 2012.

Mil besos.


PAPEL, PLUMA Y TINTERO

La noche, ese animal salvaje que aúlla en la oscuridad, extendió sus alas por los tejados de la gran ciudad.  Se posó en la ventana aún abierta de Marcelo mientras este acababa de regresar a casa de su monótono trabajo de bibliotecario…

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